HORKTAWN
No sé cómo me llamo pero llegué a Horktawn, Nueva Inglaterra, diez días después de recibir aquel golpe en la cabeza que me dejó sin sentido y cuando despierto por la mañana me cuesta trabajo habituarme a no tener que hacer nada porque tampoco recuerdo que hago aquí.
Estoy en un extraño pueblo, sus habitantes tienen los ojos claros y dañados por la luz y hoy en mi sueño se movían como si caminaran por la cubierta de un barco.
Lo más interesante era toda esa luz, [...]
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