miércoles, 10 de agosto de 2005
En otro Boeing con otro Boy
EN OTRO BOEING CON OTRO BOY
·
--¿Verdad que cuando bajas esta rampa parece que vas a salir volando?
Era otra de las muchas ventajas de conducir, creer que tu vehículo podía convertirse en un avioncito si así lo sentías, pero lo mejor es que al final de la rampa estaba el mar y podías imaginar que surcabas el cielo.
Podías imaginar tantas cosas con ella.
Por eso cuando me dejó y los de Halcón Viajes hicimos fiesta en el aeropuerto alguien se burló de mí diciendo:
--Esta con otro boy en otro Boeing.
Y aun así ya habían pasado mil años, las putas seguían siendo rubias y francesas y yo seguía pareciendo el capitán de un barco con mi uniforme de revisor.
--Llueve y me siento sucia--me dijo una de las putas--, me voy a casa.
El agua brillaba sobre la pista del aeropuerto y la mujer que amaba se iba a marchar sin mí con el hombre que había elegido hace tiempo, las prostitutas con sus zapatos de charol mojados llevaban abrigos de cuero y luego poca cosa más debajo. Hablaban entre risas entre ellas. Como llovía no pudieron apreciar mis lágrimas.
--Con otro boy... ja,ja,ja...
--En otro Boeing... ji,ji,ji...
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--¿Verdad que cuando bajas esta rampa parece que vas a salir volando?
Era otra de las muchas ventajas de conducir, creer que tu vehículo podía convertirse en un avioncito si así lo sentías, pero lo mejor es que al final de la rampa estaba el mar y podías imaginar que surcabas el cielo.
Podías imaginar tantas cosas con ella.
Por eso cuando me dejó y los de Halcón Viajes hicimos fiesta en el aeropuerto alguien se burló de mí diciendo:
--Esta con otro boy en otro Boeing.
Y aun así ya habían pasado mil años, las putas seguían siendo rubias y francesas y yo seguía pareciendo el capitán de un barco con mi uniforme de revisor.
--Llueve y me siento sucia--me dijo una de las putas--, me voy a casa.
El agua brillaba sobre la pista del aeropuerto y la mujer que amaba se iba a marchar sin mí con el hombre que había elegido hace tiempo, las prostitutas con sus zapatos de charol mojados llevaban abrigos de cuero y luego poca cosa más debajo. Hablaban entre risas entre ellas. Como llovía no pudieron apreciar mis lágrimas.
--Con otro boy... ja,ja,ja...
--En otro Boeing... ji,ji,ji...

